En coma

Entre rayos y truenos aquí estoy sentado en el inodoro del tiempo tratando de sacarme estas palabras, tratando de vivir. Es como mirar al revés. Como ver a la gente hablar del pasado y ver en sus caras un aire de resignación, de pobreza. Una pobreza triste que lo único que provoca es lástima y uno que otro pensamiento, hasta una sonrisa. Hace ya un tiempo que no escribo nada, casi como si una coma tomara riendas de mi vida y de repente sentir el hablar de tu familia, o a lo mejor el llorar de tu amor, suplicando que vuelvas en si. Volviendo en si, es bello, es vivir esa milésima de segundo desde esas sabanas blancas, ver a todos los que te quieren, depronto a otros que no te quieren tanto, pero la importancia recae en el hecho de ver. Es como una fotografía que en realidad tomó menos de un segundo para aquel que esta en ella pero una eternidad para el artista, yo soy el artista. Es en ese momento que vives, vives lleno, plenamente, sin enredos ni estupideces. Y el momento pasa… todo negro otra vez. En la oscuridad de esta noche no sabes si eres o estas o depronto no eres, nose. En todo caso he ahí donde vivía ese caballero, un personaje oscuro, diría yo, tranquilo. Este personaje me acuerda a mi padre, quizás mi madre, quizás ninguno. Él vino hacia mí como un tren que viaja a la velocidad de la luz, casi como una cachetada de tu madre o depronto de tu padre. Él me hablo del futuro y de las similitudes entre la vida y la muerte, en cómo la muerte es incertidumbre para todos aquellos que no saben vivir. Cómo la vida es incertidumbre para aquellos que les falta vivir. Este caballero sin caballo, tenia una espada, depronto un símbolo de poder o de aventura, quizás no. Díjose que la espada era para combatir al caballo, porque caballero con caballo es como caballero sin espada. En fin no dijo mucho, cual caballero. Volví a vivir por otro instante, otra vez la misma escena, pero esta vez yo también estaba ahí, mirándome… con una duda eterna, como aquel que mira a su primogénito nacer. Estaba ahí mirándome en coma. Por un instante parecía que abría los ojos, parecía vivir. Había hecho muchas cosas aquel; salido adelante, mejorado su sentir, superado sus errores. Sin embargo en coma estaba, todavía… como si el tiro del revolver del tiempo se hubiera puesto en la misión de distorsionar el mañana. Oscuridad de nuevo. Esta ves escuche música, rodeado de enanitos verdes y calamares sentí fuerzas, como cuando un niño aprende a caminar, pero si tan solo supiéramos que gatear es mejor. Vi en aquella inmensidad negra mis dudas y preguntas, ninguna de ellas vistas con el mínimo deseo de morir, todo lo contrario. Todas juntas me mantienen en el coma, congelado en el espacio interior de mi ser. Profundamente inerte, pero sin ninguna herida, herido pero de vida y con ganas de seguir. ¿Que hacer?, si tan solo recordara el porque aprendí a caminar, ¿Qué instinto llenó mis piernas de valor? Al verme preocupado, el caballero enseguida atendió, le pregunté:

¿Es usted capaz de responder las preguntas?, él dijo:

Solo un idiota como yo respondería a preguntas sin respuestas, le pregunté:

¿Entonces que preguntas tienen respuestas?, él dijo:

Si las respuestas pudiesen ser respondidas, como cuando preguntas por ellas, entonces viviras en este coma toda tu vida.

Se fue, y seguí dudando…

Rocko