Esta bien, esta bien… estoy de acuerdo en que cada vez que intento con todas mis fuerzas nunca puedo. Cuando no intento, entonces las cosas se dan. Las ironías de mi vida, ironías que al parecer solo me ocurren a mi, espero que no. Hace ya un tiempo que no escribo ni una sola palabra, y la verdad que es como un volcán a punto de erupción.
Hoy escribo por desahogo, cosa que me ayuda pero no me gusta. Escribo por ganas de sacarme un par de pensamientos que me han quitado la alegría en estos últimos días. Nada del otro mundo, nada personal y nada trascendental, sin embargo nada que dejo de pensar en ellos. Desafortunadamente no puedo ser especifico pues quizá ofendan a alguien pero si puedo describirlos. Aquí voy, ojala me entiendan.
Hace ya algún tiempo dentro de mi existe todavía un sueño o quizá un capricho, el que hace poco tiempo tuve la oportunidad de alcanzar. Estuve tan cerca que hasta mi corazón casi deja de palpitar. Era como lanzarse de una nube y caer tan rápido pero parar un metro antes del suelo y quedarse ahí. Poco a poco empezad a devolver a la nube y tu sueño otra vez empieza a quedarse en la distancia.
Lo más curioso de todo esto, es que otro sueño que quise, el cual fue reemplazado por el anterior, hace poco si lo alcancé, mejor dicho esta vez sin pensarlo, fue así, sin alcanzar a parpadear ya estaba en el suelo, ahí tirado y contento. Pero solo hasta que alguien conocido logró mi primer sueño sentí nostalgia.
Por qué será que vemos a los demás salir adelante y nos da nostalgia? En mi caso un sentimiento de fracaso, en el tuyo? Quiero desear lo mejor al que se lo merece, pero quien soy yo para saber quien se lo merece?
Hoy otra vez me doy cuenta de que este mundo y esta vida están llenos de ilusiones, cosas invisibles que valen más que cualquier dineral. Estas ilusiones muchas veces absurdas son las que nos llenan el diario vivir, o por lo menos nos dan empuje para seguir adelante. Lo que no nos damos cuenta es que son nada más que ilusiones y que siempre que sueñas algo tendrás que trabajar duro para alcanzarlo, mientras que existe alguien que alcanza tu sueño y lo alcanza sin mucho esfuerzo. Moraleja de la historia: no debemos soñar tanto y dejar que la vida nos ponga en el lugar de aquellos que alcanzan las cosas por casualidad. Si eres de los que este tipo de sueños ya no van, entonces considérate afortunado porque eres seguramente mayor que yo y sabes desde hace mucho que lo que acabo de decir es simplemente una ironía más de la vida.
Más vale reírse con la vida que dejar que la vida se ria de ti.
Rocko