Entre las oscuras ondas de mi soledad, estoy aprendiendo a vivir. Vivo conmigo mismo como si nunca lo hubiese sido. Al salir el sol veo a través de la piel de mis parpados el Nuevo aparecerse como si la noche no hubiera tenido tiempo de ser noche. El tiempo pasa mas rápido de lo que mi mente es capaz de analizar y sin embargo me levanto de la cama. Hay días que el sol es más brillante que otros pero como si el planeta en que vivimos nos jugara una mala pasada y se burlara de sus habitantes, muchos mueren por causas naturales y otros seguimos haciendo el cereal para el desayuno. Y es que así es como nos levantamos, a las noticias de aquel reportero blanco cual títere que aprendió a leer. Finalmente después de los veinte minutos los cuales pasamos tratando de arreglar nuestra imagen y portamos mascara para ser parte de esta sociedad salimos al aire libre como un león saliendo del poso a terminar con el gladiador. Es en aquel momento de animo y entusiasmo que me empiezo a preguntar, o nos empezamos a preguntar, porque y como llegamos aquí. Cual fuerza es tan grande, tan poderosa tan extremadamente bestial, que me hace levantarme con el sol y enfrentar un mundo ignorante pero a la vez bello, un mundo desconocido pero a la vez interesante. Desafortunadamente, mi viaje al producir dinero para otro no es muy largo y una vez creo tener la respuesta me encuentro ya sentado enfrente a la maquina que algún día tomara control de todo, todos y más. Sin embargo, hoy tuve la oportunidad de hablar conmigo mismo mientras pretendía ser el que me conocen los demás. Con un deseo imprecionante por mi imaginación y por la búsqueda de mi mismo me despegue de la realidad y me metí en mi. Fueron cinco minutos de búsqueda y de repente desde el otro lado de la real dimensión vi un mensaje de mi padre. La respuesta a mis preguntas había salido de la nada como si alguien me hubiese estado observando todos los días o quizá como si hubiese otro yo en un universo paralelo y por medio de aquel mensaje me enviara una comunicación.
Soy una persona contenta con mis triunfos y fracasos, y suelo soportar presiones que posiblemente son auto impuestas por mi otro yo. Me gusta pensar y analizar, sin embargo en soledad siento, siento las cosas como son. En soledad todo es oscuro y lo único que veo es lo que quiero y lo que me ayuda a mantener la soledad. Con el mensaje de mi padre entendí que lo que me ayuda a vivir es la presencia infinita, implacable, eterna de mis padres. Dentro de mi soy las lagrimas de mi madre y fuera de mi soy la Fortaleza de mi padre. Mientras me tenga a mi mismo siempre seremos tres, siempre…
Para mis padres.
Rocko