Estaba un hombre parado en la esquina de mis ojos, estaba él allí mirándome mientras yo lo miraba a él. Entre nuestras miradas veíamos las distancias tan cortas que atravesaban las montañas de mi conciencia pero a la vez eran imposibles de medir. El tiempo repentinamente se congelaba más con cada parpadeo de ojos y el cortante aire empañaba mis pupilas. Sin poder soportar el aire y la penetrante, y al mismo tiempo incomoda miradera, miré a mi alrededor… nada, nada existía solo yo. Estaba un hombre parado en la mitad de la nada mirando a otro hombre en la esquina de sus ojos. Como por arte de magia a este punto de este relato ya somos tres hombres mirándonos en la nada. Curiosamente el hombre, el que originalmente había visto en la punta de mis ojos, se torno azul, azul de mar y de frío. Empezó a derretirse cual peñasco de hielo se desdobla ante la imponencia solar. Lo vi pasar de estado sólido a no estado y en aquel preciso momento la nada era ahora una nada azul. Entonces cuando supe que no sabia lo que estaba pasando entendí que el suelo en el cual yo me reconfortaba, pues era lo uno que parecía real, se empezó a desprender como cuando se empúñala una hoja seca. Trate de correr, por lo menos en mi mente, pero fue inevitable, caí… en espera de agua fría y de un congelon de los que queman, caí en un vacío, un vacío interior… una soledad. Extrañé al hombre de la esquina de mis ojos y sentí al desquicie que perfuma a la soledad. Fue en aquel instante eterno que quizá por aquello de la gravedad newtoniana paré de caer. Físicamente seguí cayendo pero en mi mente no. Fue un desdoble espiritual donde el orgasmo de tu alma alcanza a tu espíritu y sientes por un segundo tu verdadero yo. Hermoso apasionante encuentro. Desafortunadamente las cosas buenas no duran más de un segundo y mi cuerpo termino de caer. He así como vivo hoy en día, físicamente cayendo y mentalmente buscando aquel segundo estelar.
Rocko
Posted: August 18th, 2008
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Para: Mi otro yo
En las penumbras de mi soledad, te escribo esta carta para intentar explicar mis sentimientos y para calmar el león que vive en mi interior. Día a día nos levantamos, sentimos el hambre del desayuno y comemos, trabajamos y volvemos a esperar que amanezca de nuevo. Todos, generalizando, hacemos prácticamente lo mismo.
En la otra parte de la balanza social, tu y yo somos diferentes. Gente como tu y yo, hacemos igual que los demás pero no lo vivimos. Dentro de ambos sentimos que cada día que pasa es un día más cerca de la muerte carnal, un día más sin saber todo lo que por dentro cuestionamos. Tanto es aquel sentimiento, que empezamos a ver las cosas mundanas como cosas especiales, empezamos a ver como los demás. Se, que estas letras son inoficiosas, irrelevantes para la relación que tenemos tu y yo. Se, que tu me entiendes y que estas palabras sobran. Sin embargo, nunca te he visto o se tu nombre o de donde vienes o vas. Extrañamente se que existes en algún lado de este u otro mundo paralelo y que me puedes ver, especialmente sentir. Recientemente me fallé a mi mismo… decepción supernova en mi mundo y quizá el tuyo, por eso me haces falta esta noche, porque se que tu eres el único ser que entendería mi sentir.
Mis seres queridos dicen “no hay porque preocuparse, las cosas saldrán mejor.” Yo pienso, o por lo menos intento pensar que esto es cierto. Dentro de mi, seguro igual que dentro de ti, sabemos que no existen peores palabras que aquellas. Que estas palabras significan fracaso y que el fracaso aparte de fracaso nos deprime.
Con este párrafo me despido por esta noche, me despido de ti por ahora. Seguramente por la forma de ser y el desenvolver de mi vida te volveré a escribir. Seguramente por mi forma de escribir, te escribiré cuando sienta que nadie sabe lo que siento y solo tu me podrás entender.
Rocko
Posted: August 6th, 2008
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