my 27 birthday

Como humanos, somos especiales y unicos, cada quien es cada quien. Sin embargo, somos iguales. Un inverosímil dilema que se sambuye en mi cabeza de jabón. Hoy como muchos otros viernes, viendome una película, con el amor dormido y con ojo despierto, me proporcionó las ganas de poner mis pensamientos en papel.

Sintiendome un poco sentimental pensé para mi que algún día dejare mi semilla en este planeta y quizá hombre o mujer o demás, aprecie mis pensamientos desde el año 2011.
Viendo la película y trasponiendole mi vida no hubo forma de evadir mis más profundos sentimientos, el amor por los que amo. Mi padre, mi madre y Sophia.

Mi padre un hombre tan complejo, en su forma de hablar, en su forma de amar, en su forma de rezar, de pensar… de vivir… de todas las personas que he conocido en tan corta vida, no hay nadie al que conozca más y al mismo tiempo no, que a mi padre. Es difícil de describir, tan solo se que los recuerdos más gratos de mi vida me los dio el. Y con el paso del tiempo se que me has soltado las riendas y que eso solo lo entienden tus ojos y los míos. El día que no los vea… Tan solo tengo que cerrar los míos y verte sonreír. Te adoro mi viejo.

Mi madre… Creo que no me caben los sentimientos en los dedos para poder escribir. Una mujer sin atmósfera, sin delirios, con sonrisa de amor y hasta con un aire de bohemia. Cada vez que mis sentimientos me juegan un cruz, te siento a mi lado, como siempre lo has estado. Casi puedo rozar mis dedos en los rastros de mi nacimiento, y no consigo la forma de razonar tu entrega, tu amor. En estos últimos años tu y Papá han dejado en mi millones de retratos de felicidad y afecto. Te adoro.

Mi Sophia. Se que nunca lees estos escritos. No porque no quieres, sino por ese puente abismal de mil pies, en el cual tu y yo hemos construido este amor. Tu me diste refugio en esta tierra ya no tan extraña. Me enseñaste a entender malabares sociales que de la selva que vengo ya no aplican. Se tus problemas, se tus sueños, quizá te conozca más que tu a mi. Sin embargo, cada vez que me miras y me abrazas yo te ofrezco seguridad, amor y paz. Que a pesar de que aquel puente tenebroso se mueva, nuestra unión es más que el mar.

Futuro tu, si haz leído hasta aquí ya me conoces más, Javier del 2011, un poco de todo. Ahora sabes que no soy sin los que amo. Una sonrisa y abrazo.