News for the ‘Cuentos’ Category

El manifiesto del duende

En aquella selva de mil demonios me encontré con un demonio que de demonio no tenia nada.

Después de una larga caminada por pantanos verdes del color de la luna, en medio del reflejo de la noche y la sombra de mi cuerpo, aquel duende en frente de mí se apareció. En medio de los humos selváticos y del intenso calor, el duene aquel me había hipnotizado. Por culpa de mi insomnio y de la dulce voz de aquel, no tuve más remedio que hablar con él.

La verdad es que en aquella noche no se habló nada, pero si se entendió todo. A pesar de no conocernos, por lo menos yo a él, sentí que con el solo mirarle en esos ojos color manzana, podía entender todo lo que me pensaba decir. Aparte de sus ojos, le miraba su hermoso cuerpo en forma de caballo y con alas de halcón. Era excepcionalmente bello. Poseído por su presencia, decidí montar en él y viajar dentro de mi existencia. Allí lejos de la selva pero todavía perdido en ella, vi las cosas más claras, con un poco más de razón.

Era yo, el mundo, y yo. El duende dejó de existir a pesar de su obvia existencia. Volé por los aires de nuestro planeta, vi lo que las estrellas ven, crucé la muralla entre lo que tu crees que es la realidad y lo que es real.

Regresando al sitio forestal y pantanoso, sentí mi alma irradiar de conocimiento y sentí una llenura espiritual. Le di gracias al duene, el cual en par patadas ya había salido volando.

Entonces avancé, como siempre, mirando hacia adelante, sin importar lo que viniera. Aquella selva me daba susto, me causaba impresión. Una presión en el alma que todos sentimos pero muy pocos aceptamos. Caminando pensé en lo que visto del cielo vi. Empecé a digerirlo como la serpiente que me observaba pasar mientras se devoraba su cena. Naturalmente, vi el mundo como lo que se tiene que ver, crudo.

En medio de la soledad de mi viaje, empecé a escribir lo que había visto y le llame el “manifiesto del duende.”

Primero: Serás feliz. Felicidad fue algo instantáneo en aquel vuelo. Las gentes que se sentían felices vivían mejor. Todos los demás, o eran políticos, gente de negocios, milicia o una combinación de los anteriores.

Segundo: Si eres feliz deja ser feliz a los demás. Es obvio que aquellos que son felices muchas veces lo son a costa de las tristezas de otros, o sencillamente porque son los tipos de gente del “primero” y automáticamente arruinan la felicidad.

Tercero: La violencia arruina la felicidad. Si por alguna razón has sido lo suficientemente inteligente y sagaz, y tienes el “primero” y “segundo” en tu vida, y no eres de los tipos del “primero,” cualquier uso de violencia arruina los dos anteriores.

Cuarto: El tiempo es creación humana; cada quien tiene su tiempo. Solo tu sabes cuantos días se necesitan para que tu mundo gire.

Quinto: Si tienes más de uno o dos amigos, solo tienes uno o dos amigos. Aquellos que te producen solo felicidad cuando estas feliz, son amigos, pero los que te producen felicidad cuando estas triste, son amigos de verdad.

Sexto: El propósito de tu vida es amar, has encontrado tu amor? Si no lo has encontrado búscalo, pero seguramente está donde no lo ves, si lo encontraste, asegúrate de su correspondencia.

Paré de escribir. Finalmente tuve sueño y debajo de aquella luna y con la esperanza de ver al duende de nuevo, sentí mis parpados acariciar mis pupilas, y cambie la selva por mis sueños de alta mar…

Rocko

Posted: December 28th, 2007
Categories: Cuentos, Pensamientos
Tags: , , , , , , ,
Comments: No Comments.

Las malas lenguas

Aquella noche me acosté cansado tratando de soñar con cosas buenas, alegres quizá.

El tiempo pasé mirando el blanco pálido del techo de mi habitación, cuando una idea atravesó mi frente, fue algo así como una flecha que entró por mi frente y salio por detrás, quitándome la vida.

Entonces me asomé a ver debajo de mi cama y vi a un hombre sentando, cual mendigo en una tarde de invierno y sin ningún abrigo. Él estaba en la pata izquierda que quedaba pegada a la pared, entre la cama y la pared. Al ver a este hombre deje caer el cubre lecho y me devolví a la posición como dormía, todavía tratando de digerir lo que había acabado de ver. Pasaron unos minutos…

- sí, hay un hombre debajo de mi cama

Me dije. Inmediatamente salté de la cama, me arrojé al piso y metí mi cabeza debajo de la cama.

Ahí estaba, el hombre aquel, no había cambiado de posición. Estaba blanco, no respiraba, era como si el frió se hubiese comido su alma. Le grité:

- ¡Señor! ¿Esta bien?

No hubo respuesta. Al ver que no se movía me metí más debajo de la cama y ya no solo veía al hombre en la esquina, sino veía cómo la esquina no hacia ni siquiera parte de mi cama.

Me entró un sentimiento extraño, cómo cuando uno se mete debajo de una cama, no lo puedo explicar, en todo caso sentí como si ya no estuviera debajo de nada, entonces me di cuenta que estaba yo tirado en el piso de una calle oscura como si estuviera mirando debajo de algo enfocándome en aquel hombre.

Me levanté. Sintiendo un poco de locura y desquicie pero con sangre fría, caminé hacia el hombre. Estaba muerto. Lo toqué. Sí, estaba muerto. Trate de no asustarme y le di la espalda, deje de mirar.

En ese instante sentí una mano caliente tocar mi hombro derecho, y como si supiera lo que iba a pasar deseé con toda mi alma que de alguna forma apareciera mi cama.

Sin pensarlo más, me volteé y la vi.

Yo ya sabiendo en las que me había metido solo espera que apareciera mi Virgilio pero no fue así, me encontré con La Oscura; el principio de mi viaje. Raramente, sentí paz, tranquilidad, sosiego, algo que nunca pensé sentir; por eso no se puede pensar en sentir, pero sentir para pensar. Ella me explicó la muerte de este hombre, me dijo que estaba frió por dentro, que la vida lo congeló. Ella me dijo que teníamos que hablar, me preguntó, por qué le temía y lo mismo los demás.

Le expliqué del dolor que se siente, ella dijo:

- ¿Pero cómo puedes saberlo si nunca lo has sentido?

Yo dije:

- Yo no tengo miedo, no es nada personal.

Empezamos a meternos en las fauces de mi infierno y a hablar… A veces la gente es fría contigo, fría con los demás, fría con ellos mismos, es por eso que se congelan.

- Ayer fui al continente oscuro y rescate gente a la azar, sentían un dolor horrible en el estomago; yo se que lo sentían. Más adelante fui por los desiertos y recogí más gente, ellos peleaban por estupideces, en todo caso sentían dolor, los recogí. Tengo lastima de no recoger muchos más, pero no les ha llegado el dolor al corazón, algún día los recogeré.

Me dijo que el mundo estaba loco y que las gentes vivían del dinero y de la trampa, yo le dije que si. Me dijo que él nunca me congelaría como aquel hombre, que mantuviera mi cuerpo en llamas, en fuego infernal, de esta forma cuestionara el diario vivir. Me dijo que todo lo malo no es malo sino que el “bueno” dice que es malo para hacerse más bueno. Le dije que si.

Pasado algún rato La Oscura hablaba y hablaba y yo tan confundido como estaba, la veía pero ya no la escuchaba, entonces divagué.

Fue como si mi cuerpo lo desdoblaran y saliera del caparazón. Entonces me vi, ahí parado, hablando con la oscura, y el hombre recostado atrás. Me sentía mejor, me sentía como si hubiera burlado a la muerte. En paralelo con aquel sentimiento sentí el frió, el frío del piso toco mi quijada y mis pies desnudos tocaron el mismo piso con la punta de los dedos.

Me traté de levantar y me pegué con la cama. Miré por última vez, y vi a los tres en la misma posición entonces extrañamente me resbale de debajo de la cama y me metí debajo de las cobijas otra vez.

Me desperté al poco tiempo porque había tenido una pesadilla, no me acuerdo de que. Me pare de mi cama abrí los ojos y vi al hombre que había visto debajo de mi cama otra vez, esta vez parado en frente mió, él dijo:

- Ya somos dos, anoche has dejado tu cuerpo con el mió, te has congelado y hoy estas en alma conmigo.

Respiré dos veces, con pánico en mis ojos, él dijo de nuevo:

- No te preocupes todo es mejor aquí, ya no hay muerte, ahora te toca a ti esperar que alguien más vea debajo de la cama, esta vez serás tu en la esquina congelado, y muy pronto, en menos de lo que piensas, alguien saldrá de esas cobijas como lo has hecho tu. Entonces le dirás lo mismo que te he dicho yo, y así por cosa de otros mundos nacerás cuando salgas del cuarto, nacerás en un mundo mejor.

Rocko

Posted: November 16th, 2007
Categories: Cuentos, Pensamientos
Tags: , , , , ,
Comments: No Comments.

La cara favorita de mi cubo

Psicodelicamente sentado sobre la telaraña de la esquina de mi cubo, me puse a pensar. Pensé tanto que mis sesos se calentaron al punto de hervir mis ideas y hasta mis sentimientos se vieron afectados. Pensaba en el mundo y en la esquina la cual pertenecía a esa bola en forma de huevo que afectaba mi cubo. La verdad, cual figura sin forma, se apodero de mí ser y quiso decirme algo pero la necedad de mis acciones y mi forma de ser, creo que, bofeteando a esta de mi cubo la sacó. Así que solo quedo yo. Era como un diluvio de mentiras que se me derramaban en mis brazos como si fueran aire, entraban en mi cuerpo y salían por mi boca como si su producción infinita viviera por mí.

Fue entonces cuando mire al otro lado de mi cubo y vi a un ser, digo ser porque no era como mi ser, es tan oscuro este cubo que al otro lado no se ve… pero sabia que algo estaba allí. Grite tan duro que la verdad me voltio a mirar y entonces aquel ser, empezó su eterno viaje hacia mi esquina, parecía volar pero la verdad hacia que este ni se moviera. Todo aquello era una ilusión de mis ideas, un cuento que generó un video el cual es difícil de ejecutar. De todo esto aprendí a amar, ¿cómo?… porque el amor es ciego y si amas sabes que en tu esquina estas a salvo, y que en la otra siempre hay alguien que siente igual que tu. De repente aquel elefante púrpura llamado amar entre su ceguera llego a mi esquina y no tuve mas remedio que subir por medio de sus marfiles y sentarme entre oreja y oreja… así fue como empezó todo, todo empezó re loco sin sentido alguno, despacio pero con mucho peso por delante, y no digo por obesidad sino por naturaleza animal. Mareado casi vomitando por la encandelillada del color del elefante me tome un trago amargo de alegría. Amargo porque todas las mentiras seguían atravesando mi paladar y al sonreír del trago sentía un quemonaso de hipocresía que me llegaba al pecho.

Un momento… claro que el elefante no era tan elefante, era de esos elefantes que tienen alas y que después de cargar a alguien en el cuello se convierten en cóndor, y que en la transformación el púrpura se vuelve naranja, en ese instante el mareo, vomité conciencia.

La conciencia salio como un puño de pared de ladrillo seco, te duele pero a la ves te duerme. La conciencia decía que quedarme en la esquina era mejor y más seguro contra la decepción. La decepción un ogro que supuestamente comía cóndor naranja para que combinara con su cuerpo verde, dicen que la decepción hasta devora al elefante. Entonces entre el girar del cubo en mi cabeza me entro confusión, confusión es cuando todo esta quieto pero tu seguís girando. O cuando ves a un ogro verde hacerte pistola saboreándose la boca. ¿Qué hacer?, fácil… tratar de girar el cubo para que todo gire a la ves, revés de lo que debería ser, así la confundida seria la confusión y hasta el ogro perdería el apetito.

Ya cuando todo giraba vi tu cara en la otra cara del cubo… dos segundos bastaron para olvidar mi esquina y cambiarla por tu cara, en el primer Segundo mire tu ojo azul derecho, ahí, se desapareció el ogro, el condor y mis mentiras, en el Segundo Segundo, el elefante se hizo mi Corazón y se quedo en mi mano, y con él, mi esquina ya quedo más lejos de tu cara, al final de ese Segundo senti tus labios rosar los mios y entonces desperté… la verdad se podero de todo, absolutamente todo. Abrí mis ojos y eras tú en mi cama en la mañana y yo viviendo en tu cubo.

Rocko

Posted: September 18th, 2007
Categories: Cuentos, Pensamientos
Tags: , , , , ,
Comments: No Comments.

Agua

Como todas las historias y cuentos empiezan, así mismo esta tendrá un comienzo pero esta historia no tendrá fin… no porque el comienzo fue igual que las demás historias sino porque en esta historia el engaño del final es solo el comienzo de la historia pero con diferente engaño.

Ya que estas interesado en lo que lees quiero aprovechar solo el momento para pedirte un par segundos de tu mente. Piensa en ti; en el recuerdo más remoto que tienes guardado. No pienses en el recuerdo de alguna foto, que te crea el recuerdo de algo sin recordar, piensa en aquel momento… el momento que solo tu, nadie más sabe, jamás lo has compartido con nadie. Probablemente hasta hoy lo empezaras a compartir contigo. Pensaste? Bueno, ahora si podemos comenzar… ten muy presente aquel recuerdo pues quizá este sea la una cosa que te salve del final de este cuento.

Esta es la historia de una mujer llamada Agua. Agua, un ser hermoso y cristalino vivía del mundo y del mundo de todo un poco ella conocía. Era un día caluroso y húmedo, nadie en los portales de sus casas. Era un día típico en el pueblo, único pueblo de una isla, el pueblo se llama Memorias, la isla no recuerdo. En los días de sol como aquel, los veinte habitantes del pueblo corrían para la única playa de la isla a refrescarse y disfrutar del agua. Sal tenían esas aguas marinas que acariciaban la arena de las playas de Memorias, sin embargo la gente disfrutaba del agua salada y del refrescante sentimiento del roce del mar. Memorias era un pueblo pequeño, igual era la isla, la persona mas joven era una mujer, era Agua. El pueblo consistía de veinte casas, cada casa con una persona, incluyendo la casa de Agua. Cada persona conocía muy bien a la otra ya que parecía una eternidad que se conocían y nadie sabe con certeza desde que día se conocían, solo la isla y Memorias podría revelarles por el tiempo. Cada persona en cada casa tenía una puerta y una ventana, por la puerta se salía y por la ventana se miraba para salir. Agua era la única sin ventana. Aquel día de calor, Agua había ido a la playa pero no era por su propia voluntad, era gracias a su mejor amigo, un hombre llamado Carlos. Ese día Carlos se había despertado con las piernas y brazos pegados del calor y respirando un aire denso, y enseguida pensó en Agua. El primer pensamiento del día fue llevar consigo Agua al mar y disfrutar de su refrescante presencia. Así lo hizo, después de su buen desayuno salio disparado hacia la casa de Agua. Carlos es un personaje muy importante en esta historia, Carlos es la única persona del pueblo que conoce a Agua. Carlos ha disfrutado de la fresca presencia de ella y de su penetrante silencio. Nadie en Memorias ha oído hablar de nuestra Agua ni de su casa sin ventanas. Siguiendo con aquel día, Carlos recogiendo a Agua se fue para la playa, allí jugo con ella, le hablo de sus problemas y de sus alegrías y disfrutaron juntos como suelen hacerlo. Por la noche Agua fue escoltada de vuelta a la casa y Carlos de un beso despidiéndose a su casa se fue a descansar de la larga aventura.

Por la noche esta isla de nosotros es algo diferente, es algo así como si todo alrededor fuera isla, la isla fuera mar. No entendiste verdad?… no te preocupes, ya verás. Cuando el sol cae la gente de Memorias duerme, descansan sus cuerpos pero sus Memorias salen a vivir. Sí, salen a vivir, con las estrellas y la luna Memorias es bella, llena de música, de canciones, de sentimientos, de paz. Memorias ya no son veinte casas con puertas y ventanas, son muchas y muchas casas, quizás tantas que no las puedo enumerar. Aquella noche era noche de fiesta, pues había llegado al pueblo la hija de don Miguel. Miguel era un viejo gordo, buena vida, personaje de Memorias gracias a sus riquezas físicas y sus propiedades, pero más que todo por su hermosa hija. Ella era una mujer perfecta, con piel del color de la mas pura miel, su piel hacia contraste con sus ojos, ojos verde mar, color del agua de Memorias. El cabello casi rubio ondulado se descolgaba por un esbelto cuerpo de Eva, invocando pecado en los ojos masculinos de Memorias. Ella, era motivo de fiesta. Porque? Te preguntaras… no por su belleza física, sino por los recuerdos que con ella se traían. Don Miguel dio un gran discurso al pueblo, la mitad del pueblo no puso atención, cuando terminó, su hija dijo unas palabras:

Mi pueblo de Memorias, esta noche celebraos mi regreso, después de mi largo y extenúo viaje no me quedan palabras para agradecer, solo recuerdos por recordar, Memorias por revivir.

Con esas palabras, hizo que todo Memorias llorara de la alegría, que bebieran hasta el amanecer, que el tiempo dejara de existir.

Saliendo el sol al otro día Carlos se despertó al sonido de las olas del Mar. Con un ojo medio abierto salio por la puerta de su casa y tomo aire fresco. En su cabeza preguntándose que tal noche abría pasado Agua. En aquella isla extraña la cual esta en tu imaginación en este momento, pasan cosas raras, cosas difíciles de comprender. El tiempo en Memorias no pasa en segundos, el tiempo en Memorias no pasa. Ya te dije, tranquilo… acuérdate del comienzo de la historia. Carlos desayunó de nuevo y fue en busca de Agua, adicto por su presencia toco en la puerta. La primera vez nadie le contesto, esperó…, toco de nuevo y nadie le contestó, por fín Agua abrió la puerta, Carlos dijo: Agua te ves como si hubieses estado en fiesta toda la noche! Ella no respondió. Carlos entro a la casa y la casa era casi tres veces mas pequeña de lo que parecía, con solo una cama y una silla, allí vivía Agua. Carlos salio con Agua de la casa y se fueron a su lugar favorito, al mar. Agua nunca hablo, jamás dijo una sola palabra de camino al mar, Carlos no paro de hablar, casi parecía como si nadie estuviera con él. La gente del pueblo veía a Carlos levantarse todos los días y salir para la playa, solo. La señora María, habitante de Memorias desde el principio del principio, se preocupaba por Carlos, siempre decía que a ese muchacho algún día el Agua lo iba a matar. María estaba en sus cincuentas, una señora muy querida y quizá la única persona la cual Carlos le había dirigido la palabra en el pasado. Ese día como todos los demás Carlos se le vio volver y entrar a su casa, al caer la noche.

La hija de don Miguel, se llamaba Juana, todos le decían Juanita de cariño. Juanita ya en sus veintes, también prisionera de sus sentimientos, moría de amor por un hombre, hombre al cual buscaba eternamente en sus viajes… el hombre que la hacia vivir. Juana aquella noche llegaba como todas las noches de su viaje. La gente de Memorias sabia que la siguiente noche seria la misma historia sin embargo todas las noches las palabras eran con el mismo sentimiento y la fiesta era igual cargada de emoción. Juana después de sus palabras, hablaba con los habitantes de Memorias y les contaba lo que había escuchado en el viaje, a cada uno le contaba lo que le correspondía y así todas las noches. Al día siguiente Carlos despertó… y tu sabes lo que hizo, y a donde fue y con quien. Esta historia no tiene fin pero sus personajes si. Agua eres tú, siempre viviendo en tu pequeña casa sin ventanas para mirar afuera y esperando a que la vida te venga a buscar. Carlos es tu vida, el diario vivir, o de pronto Carlos es el motivo de tu vida, el cual te saca de aquella casa y te lleva al mar, puede que Carlos sea el sueño de tu vida o el amor de Juana….eso solo lo sabes tu. María es aquel recuerdo que te dije que pensaras, si María, no Agua, la única persona que Carlos a hablado aparte de tí. María es producto de Carlos, y está en tí. Don Miguel es la persona en “Carlos” que quisieras que no fuera el padre de Juanita, Juanita son tus Memorias, ella es la que mantiene vivo a Carlos, sin ella Carlos jamás buscaría a Agua porque tú, Agua, eres lo que mantiene a Juana llegando a Memorias todas las noches y manteniendo viva la fiesta. Memorias es el pueblo de tu vida donde te levantas y sabes que la noche va a llegar. Acuérdate de María así pareciera que no la conoces sino por medio de Carlos, pues ella vive en tí… piensa en tu más remoto recuerdo otra vez…. Piensa que ese es tu valioso tesoro y que nadie te lo puede quitar, no lo compartas, acuérdate que solo viven veinte en Memorias y que tus memorias viven allí, y cuando vuelvas a la playa… háblale a Carlos, dile que lo amas y que ojala algún día tú, él y María puedan soñar juntos para que esa noche Juana y la gente no dejen de disfrutar.

Rocko

Posted: July 2nd, 2007
Categories: Cuentos, Pensamientos
Tags: , , , , , ,
Comments: No Comments.

Revolución

Esta es la historia de un hombre que vivía de sus sueños y sus sueños vivían por el….

Su nombre era Javier, un joven que sin haber crecido había sido proclamado hombre por una sociedad de divisiones y dinero. El niño que un día residió en los alumbrares de aquel “hombre”, en su corazón, todavía respira el aire fresco de su inocencia. Recuerdos de gran felicidad entre las entrañas del pueblo de su padre. Sintiendo todavía la brisa helada congelar sus mejillas y la adrenalina calentar sus venas al volar en “zorra” por las calles de aquel pueblo. Recuerdos de afecto sobre las piernas de su madre en los viajes eternos entre las montanas de Colombia, perdidos entre asfalto construido por una nueva civilización, pero pensando en la siguiente parada para disfrutar de las caricias del páramo al orinar. Recuerdos que existen en el espíritu de Javier, en lo mas profundo del alma…en lo mas profundo de su ser. Lagrimas de tiempos pasados no limpian el dolor que dejan aquellos días, días que en la memoria quedaran. Memorias de amistades que un día vinieron, amores de jardín y juegos de pelota en los cuales siempre jugo mal. El engaño de la profesora, intercambio de una imagen feliz por la mejor imagen de aquel libro del pasado…la sonrisa de su madre al final de la jornada escolar. Allí en claustros del aprendizaje el tiempo miro a Javier crecer. Amigos que son recuerdos que jamás partirán, amigos que son sombras en su existencia que de vez en cuando se transforman en acciones reflejando mañas ajenas a la educación del hogar. Noches eternas entre la ausencia de sus padres que rebuscaban desesperadamente un mejor futuro y presente el cual ellos tenían que sobrellevar…retrato del hijo ideal, del educado, del mayor hombre existido. Oscuridad donde en reemplazo paternal la compañía de su nana en los pies de su toldo el sueno cayo. Rezo de ángeles y cristo, vírgenes y peticiones llenaron su cuarto antes de soñar; sabiduría de un padre católico al cual le debe tanto. Días pasaron en su calendario, y mil pensamientos en su mente pudo construir, pudo entender. El porque los seres humanos somos como somos, porque la Guerra destruye y porque el amor solo existe si odias a la vez. Educación religiosa, vagabundo pensamiento en su mente. Títeres de felicidad y positivismo o serian simplemente creaciones de la fe. Pordiosero en la esquina, el vendedor de helados o las papeletas…futuro incierto para personajes tan importantes en aquel niño, futuro gracias a largas noches de labor; sus padres rezaban para Javier. Eran aquellos señores diferentes a Javier? No tenían la suerte semejante? Suerte es una excusa de la sociedad para aceptar su propia mediocridad. Suerte no existe…y lo que la suerte no cubre lo divino lo tapa. Pobreza de herramientas para poder ayudar, pobreza de edad para contribuir…Javier era diferente a aquel niño rico que vivía en la superioridad de su pueblo, con padres probablemente agotados por el camello que soporta su propia riqueza. Javier dándose cuenta de tal cual injusticia, de tantas divisiones de la clase y de las gentes, en su mente se quedaron aquellas como complejo, como trauma que suprime aquellas memorias. Nadie entendió en aquel entonces y nadie lo entenderá ahora. Palabras que salieron del alma de aquel “hombre” cual animal en libertad, jamás serán escuchadas…jamás. El amor calmo aquella rabia contra tanta injusticia…el amor calmo su codicia por revolución. La revolución que le causo el amor, un amor falso en donde sus ojos vieron obstruidos por su corazón. Volvieron nuevas amistades, nuevas aventuras,…nuevas esperanzas…..nuevos miedos.

Sus viejos cada vez más viejos y su futuro cada vez más presente. Pánico de soledad aterra a aquel “hombre”, impaciente por conocer un futuro solitario. Sin hermandad vivirá y grandes tristezas lo cobijarán pero con ganas de que todas ellas vengan después de poder retornar la felicidad. La misma felicidad que vive en el recuerdo de la sonrisa de su madre al final de aquellas jornadas. Incertidumbre….

Javier sabe el dolor de su pueblo y carga con el en su hombro, lo ve en la cara de su nana al servir, en los ojos de su padre que reflejan el pasado, en las manos talludas de su madre, en las dolencias de su abuela. No solo lo ve pero lo siente cuando recuerda aquellos niños esclavos de la limosna y del por siempre rogar. Palabras no alcanzan a describir el sentimiento de dolor por su pueblo. Revolución… de alma y pensamientos en como serian ahora los tiempos si el dinero no hubiera cobrado vida. Hoy Javier se pierde en la eterna laguna de sus pensamientos….y no es mas que un ser normal el cual mucho engendra pero nada publica, el cual su complejidad confundida por el amor a tantas cosas transforma su ser, en producto de una sociedad comercial…producción de dinero y no valores….infección de la cual todos sufrimos, de la cual todos morimos cuando somos escasos de los recursos para un cambio.

Javier soy yo, personaje encarcelado en mi propia piel. Con corazón revolucionario pero con futuro rojo-azul. Soy un fantasma en aquel barco llamado mediocridad donde todos viajamos conformes, en un futuro incierto, y confundidos por el amor.

Rocko

Posted: March 9th, 2007
Categories: Cuentos, Pensamientos
Tags: , , , , , , , ,
Comments: No Comments.
Get Adobe Flash playerPlugin by wpburn.com wordpress themes