- Ja ja ja ja, se reía el mono, era un mono verde del color de los ojos del mar.
-Por qué te ríes mono?, le pregunté.
Él me respondió con más risa. Depronto mire a mi alrededor y vi todo blanco, no existía nada, nada existía. Solo el mono y yo, yo y el mono. Finalmente el mono paro de reír, y de repente se puso a llorar… entonces le pregunte:
-Por qué lloras?, no hubo respuesta, pero de repente el blanco se volvió multicolor, estábamos en la mitad de un mundo increíble, un mundo diferente al de ambos.
Allí todo parecía tan muerto que las lagrimas se empezaron a derramar. Empezó a llover pureza en el rostro de la muerte como si la muerte tuviera rostro. Estábamos ahí girando en aquel moridero, quizá el moridero girando en nosotros. Vi armas, fuego, violencia, gris, negro, rojo, verde, tanques, jets, etc..
- Donde estamos?, le pregunte al mono.
El mono volvió a reír, – ja ja ja ja.
Estoy perdiendo mis sentidos y mi cabeza, depronto mi ser, pensé. Todo giraba, las nauseas se apoderaban de mi pecho y la sangre fluía en mi cerebro, escuchaba el palpitar de mi corazón en mis oídos, podía saborear mi sudor. El mono verde de risa, empezó a llorar otra vez. Blanco… blanco otra vez. En aquel momento entendí al mono, en aquel momento sentí que el mono era yo, unas veces triste otras veces feliz. Entonces como si el mono leyera la mente, dejo de llorar y reír y me dijo:
- Tu no eres como yo, ni yo soy como tu, pero ambos vemos lo mismo.
Ahora si que empeoró mi situación, ahora si que perdí mi cabeza. El mono habla, el mono habló. Pero si me asusto ahora que el mono habla, ¿Para que le preguntaba cosas si pensaba que no me iba a responder?. Me calme …
Hablamos un rato de mono a mono y él me contó el sentido de lo que giraba a nuestro alrededor y el sentido de su dolor y alegrías. Resulta ser que este mono verde era parte de un circo y vivía encadenado a su destino. Sin embargo era libre de ver las cosas del circo en que vivimos. Él dijo que en sus viajes infernales, cual Dante, vio muchas bestias y las respetó, aprendió como los monos son humanos, son bestias. Ríen de la realidad y lloran por nada.
Si tan solo todos fuéramos menos monos y menos verdes, depronto algún día viviríamos en un mundo distinto donde ni los monos ni los verdes dictan el vivir de las masas, donde los sentimientos viven sueltos en bacanales de vida y armados de valor acabáramos con todos aquellos monos que en el proceso de ser humanos nos ahogan en su mar de lagrimas desperdiciadas en la nada.
Rocko