Posts Tagged ‘Demente’

Pensamiento utópico

Algunos buscamos y buscamos el camino a seguir. Muchos de nosotros no tenemos la necesidad porque sabemos que siempre lo hemos seguido, sin embargo buscamos. En estos par de meses que se fueron con el amanezer de hoy, me dí cuenta de que la gente nunca sabe lo que hace y que el que dice saber lo único que sabe es que miente. Unos intentan dejar las cosas al destino otros al trabajo y otros al amor.

Personalmente yo no tengo un camino claro pero se que está entre los espacios de mis triunfos y mis fracasos. Hoy me siento bien, cansado pero bien. Mi camino, se, tiene que orientarse al amor, pues afortunadamente siempre he tenido en abundancia. Ojalá pudiera compartir siquiera un poco, el mundo sería diferente.

Pensamiento aparte: Pacho dile a Sydney que madrugue más, 8 no es 6. Abrazos.

Posted: March 13th, 2009
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Está lloviendo adentro

Sentado en el suelo de mi posada me quede aturdido mirándole los ojos a Soledad. Ella me miro fijamente y yo igual a ella. Al parpadear de sus ojos ella me paralizó. Entonces igual a un fantasma ella se levanto del suelo, despacio y con un aire ténebre. Yo, un poco asustado, sin saber que se le ocurriría a Soledad esta vez, traté de moverme. Todos mis esfuerzos fueron en vano. Ella se desplazó hacia mi, lentamente, flotando… entrando en mi aura y dándome un frío infernal. Intenté gritar, no pude.

Rara vez veía a Soledad con la cara que hoy tienes.

Entonces como si yo pesara menos que una pluma, especialmente encontrándome sentado como indio, Soledad me levantó con su mirada. Suspendido en el aire, la habitación se tornó más oscura que antes. Vi las caras amigas de Soledad, el miedo empezó a apoderarse de mi, se empezó a apoderar de mi alma. En aquel instante sentí la presión de todo un océano en mi cuerpo y perdí la respiración. Sin embargo, la vista era clara, veía a Soledad y por alguna loca razón no me era posible parpadear. Sentí el aire afanado saliendo de mi cuerpo, las gotas de oxigeno evaporarse con el momento. Mire a soledad… sabia sus intenciones… era muy tarde para reaccionar. Cedí.

Entonces mi cuerpo ya no era mío… y mi alma era yo. La presión se fue pero el agua no. Habiendo visto mi ego y sus amigos partir con mis ojos abiertos, perdí de vista a Soledad. Tratando de moverme, cómo para salir del trance, moví mi cabeza. Estaba de vuelta en el suelo. Me levante a mitad de cuerpo y me volví a sentar como indio. Mire alrededor y no vi más que paredes blancas. Silencio agotador, ensordecedor. Por causa de la voz del silencio escuché el brotar del agua. Como consecuencia presentí la presión venir de nuevo pero, ¿Donde esta soledad? , me pregunté. Entonces miré al borde de la pared más blanca y más cercana de mi, y como sangre en guerra, mis paredes empezaron a sangrar agua. Vi el llover de las paredes, el agua cristalina se deslizaba hasta el techo y en el techo se perdía. Hipnotizado por tan bello acontecimiento vi a Soledad salir de la pared. Excitado por compartir con alguien aquel fenómeno, trate de llamarle la atención. Ella me ignoro como siempre.

Soledad caminó alrededor del cuarto pasando sus dedos entre el agua de las paredes y mirándome. Sentí miedo otra vez. La mire de nuevo a los ojos y sin movimiento me dejo otra vez. La vi acercase a mi con cara de yo no fui. Puso su cara sobre la mía. Nos miramos… Entrándose por mi boca sentí su fría piel… no se cómo pasó. La sentí adentro de mi, un sentimiento que ya era común.

Me dije a mi mismo que lo que acababa de suceder era un sueño, me prometí no mencionarlo a nadie. Irónicamente, todos los días bailamos el mismo tango y ella sigue haciendo llorar mis paredes. Crónicamente, a veces siento que el sueño soy yo. La parte que no comparto, es cuando ella me habla, esa parte me la guardo para mi. Suele ser la parte donde la presión desaparece y el caer del agua. Me la guardo para evitar… para evitar visitas al psicólogo.

Rocko

Posted: September 3rd, 2008
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De medio lado

Sencillamente hoy, estaba manejando en la autopista que conecta a mi familia con mi corazón y descubrí que después de tantas veces de pasar por el mismo sitio me acostumbre a dejar de ver las cosas diferente. Hoy, sin embargo, al manejar me di cuenta de que estaba manejando de medio lado. Si, de medio lado… creo que todos lo hacemos pero muy pocos nos damos cuenta (si es que alguien más se atreve a pensar como yo). Si quieres te puedes atrever.

Once de la noche y “Manejando de medio lado,” me refiero a lo siguiente: cierra los ojos (en tu mente obviamente para que puedas seguir leyendo) he imagina que estas manejando tu coche en una autopista oscura, pues es de noche, las once, y todo lo que ves en frente de ti, son las líneas blancas de la carretera alumbradas por las lámparas del coche. Ahora, por un momento, solo por un momento, imagina que estas manejando encima de una esfera (literalmente todos lo estamos) y estas manejando en una dirección la cual no es hacia el polo norte o sur de esta esfera. Todavía no entiendes “de medio lado”? bueno si no entiendes, entonces para de leer esto y sigue trabajando en tu oficina, que de pronto te descuentan del sueldo el tiempo que has gastado leyendo hasta aquí. Si eres de los que si sienten o si quiera ves a lo que me refiero, por favor sigue leyendo.

Pues en aquel momento que descubrí que estaba manejando de aquella forma, la cual nadie conoce, me sentí especial. Sentí que yo, era el único en este planeta que podía ver más allá de las rayas blancas… entonces seguí manejando pero ahora con una sonrisa… después un silencio penetrante me rasco los huesos y con aquel silencio y el descubrimiento que acababa de hacer me metí en una burbuja de un sueño.

Hasta que tal vez manejé tanto por la misma autopista que sentí  que volví a pasar por el mismo lado de la esfera y me sentí dentro de la burbuja. Allí adentro de aquella maravilla de la física, vi las cosas diferentes. Imaginé que la esfera era la burbuja donde me encontraba. Me introduje dentro de su concavidad y divague… veía los coches pasar, llenos de gente, de gente de todas las clases (y no me refiero sociales). Y no fue solo hasta que me vi yo mismo manejando sobre la burbuja… he ahí cuando pensé.

Intentando verme manejando solo en aquella autopista supe que mi destino era ese, manejar y manejar en esta autopista hasta que no pudiera más, quizá el destino de todos. Vi como mucha gente había subido en el coche y me habían acompañado en mi viaje, vi también como unos se desvanecieron en el retrovisor. Esta gente, queridos y no tanto, siempre desaparecerán, solo me quedara la esperanza de ella.

Ahora solo queda seguir manejando, y a pesar de que la vida me sonríe, irónica y no irónicamente, se que la esfera es esfera y siendo yo el único que la ve (porque se que todavía hay gente de los que no entendieron que siguen leyendo) es posible que le siga dando vueltas y vueltas hasta que algún día cuando ya el coche no de más, me quede la esperanza de que mi corazón pase por ahí, me encuentre y nos volvamos uno.

Nota para el lector: Los párrafos que acabas de leer no solo son párrafos.

Rocko

Posted: May 8th, 2008
Categories: Pensamientos
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El manifiesto del duende

En aquella selva de mil demonios me encontré con un demonio que de demonio no tenia nada.

Después de una larga caminada por pantanos verdes del color de la luna, en medio del reflejo de la noche y la sombra de mi cuerpo, aquel duende en frente de mí se apareció. En medio de los humos selváticos y del intenso calor, el duene aquel me había hipnotizado. Por culpa de mi insomnio y de la dulce voz de aquel, no tuve más remedio que hablar con él.

La verdad es que en aquella noche no se habló nada, pero si se entendió todo. A pesar de no conocernos, por lo menos yo a él, sentí que con el solo mirarle en esos ojos color manzana, podía entender todo lo que me pensaba decir. Aparte de sus ojos, le miraba su hermoso cuerpo en forma de caballo y con alas de halcón. Era excepcionalmente bello. Poseído por su presencia, decidí montar en él y viajar dentro de mi existencia. Allí lejos de la selva pero todavía perdido en ella, vi las cosas más claras, con un poco más de razón.

Era yo, el mundo, y yo. El duende dejó de existir a pesar de su obvia existencia. Volé por los aires de nuestro planeta, vi lo que las estrellas ven, crucé la muralla entre lo que tu crees que es la realidad y lo que es real.

Regresando al sitio forestal y pantanoso, sentí mi alma irradiar de conocimiento y sentí una llenura espiritual. Le di gracias al duene, el cual en par patadas ya había salido volando.

Entonces avancé, como siempre, mirando hacia adelante, sin importar lo que viniera. Aquella selva me daba susto, me causaba impresión. Una presión en el alma que todos sentimos pero muy pocos aceptamos. Caminando pensé en lo que visto del cielo vi. Empecé a digerirlo como la serpiente que me observaba pasar mientras se devoraba su cena. Naturalmente, vi el mundo como lo que se tiene que ver, crudo.

En medio de la soledad de mi viaje, empecé a escribir lo que había visto y le llame el “manifiesto del duende.”

Primero: Serás feliz. Felicidad fue algo instantáneo en aquel vuelo. Las gentes que se sentían felices vivían mejor. Todos los demás, o eran políticos, gente de negocios, milicia o una combinación de los anteriores.

Segundo: Si eres feliz deja ser feliz a los demás. Es obvio que aquellos que son felices muchas veces lo son a costa de las tristezas de otros, o sencillamente porque son los tipos de gente del “primero” y automáticamente arruinan la felicidad.

Tercero: La violencia arruina la felicidad. Si por alguna razón has sido lo suficientemente inteligente y sagaz, y tienes el “primero” y “segundo” en tu vida, y no eres de los tipos del “primero,” cualquier uso de violencia arruina los dos anteriores.

Cuarto: El tiempo es creación humana; cada quien tiene su tiempo. Solo tu sabes cuantos días se necesitan para que tu mundo gire.

Quinto: Si tienes más de uno o dos amigos, solo tienes uno o dos amigos. Aquellos que te producen solo felicidad cuando estas feliz, son amigos, pero los que te producen felicidad cuando estas triste, son amigos de verdad.

Sexto: El propósito de tu vida es amar, has encontrado tu amor? Si no lo has encontrado búscalo, pero seguramente está donde no lo ves, si lo encontraste, asegúrate de su correspondencia.

Paré de escribir. Finalmente tuve sueño y debajo de aquella luna y con la esperanza de ver al duende de nuevo, sentí mis parpados acariciar mis pupilas, y cambie la selva por mis sueños de alta mar…

Rocko

Posted: December 28th, 2007
Categories: Cuentos, Pensamientos
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El mono verde

- Ja ja ja ja, se reía el mono, era un mono verde del color de los ojos del mar.

-Por qué te ríes mono?, le pregunté.

Él me respondió con más risa. Depronto mire a mi alrededor y vi todo blanco, no existía nada, nada existía. Solo el mono y yo, yo y el mono. Finalmente el mono paro de reír, y de repente se puso a llorar… entonces le pregunte:

-Por qué lloras?, no hubo respuesta, pero de repente el blanco se volvió multicolor, estábamos en la mitad de un mundo increíble, un mundo diferente al de ambos.

Allí todo parecía tan muerto que las lagrimas se empezaron a derramar. Empezó a llover pureza en el rostro de la muerte como si la muerte tuviera rostro. Estábamos ahí girando en aquel moridero, quizá el moridero girando en nosotros. Vi armas, fuego, violencia, gris, negro, rojo, verde, tanques, jets, etc..

- Donde estamos?, le pregunte al mono.

El mono volvió a reír, – ja ja ja ja.

Estoy perdiendo mis sentidos y mi cabeza, depronto mi ser, pensé. Todo giraba, las nauseas se apoderaban de mi pecho y la sangre fluía en mi cerebro, escuchaba el palpitar de mi corazón en mis oídos, podía saborear mi sudor. El mono verde de risa, empezó a llorar otra vez. Blanco… blanco otra vez. En aquel momento entendí al mono, en aquel momento sentí que el mono era yo, unas veces triste otras veces feliz. Entonces como si el mono leyera la mente, dejo de llorar y reír y me dijo:

- Tu no eres como yo, ni yo soy como tu, pero ambos vemos lo mismo.

Ahora si que empeoró mi situación, ahora si que perdí mi cabeza. El mono habla, el mono habló. Pero si me asusto ahora que el mono habla, ¿Para que le preguntaba cosas si pensaba que no me iba a responder?. Me calme …

Hablamos un rato de mono a mono y él me contó el sentido de lo que giraba a nuestro alrededor y el sentido de su dolor y alegrías. Resulta ser que este mono verde era parte de un circo y vivía encadenado a su destino. Sin embargo era libre de ver las cosas del circo en que vivimos. Él dijo que en sus viajes infernales, cual Dante, vio muchas bestias y las respetó, aprendió como los monos son humanos, son bestias. Ríen de la realidad y lloran por nada.

Si tan solo todos fuéramos menos monos y menos verdes, depronto algún día viviríamos en un mundo distinto donde ni los monos ni los verdes dictan el vivir de las masas, donde los sentimientos viven sueltos en bacanales de vida y armados de valor acabáramos con todos aquellos monos que en el proceso de ser humanos nos ahogan en su mar de lagrimas desperdiciadas en la nada.

Rocko

Posted: October 20th, 2007
Categories: Pensamientos
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En coma

Entre rayos y truenos aquí estoy sentado en el inodoro del tiempo tratando de sacarme estas palabras, tratando de vivir. Es como mirar al revés. Como ver a la gente hablar del pasado y ver en sus caras un aire de resignación, de pobreza. Una pobreza triste que lo único que provoca es lástima y uno que otro pensamiento, hasta una sonrisa. Hace ya un tiempo que no escribo nada, casi como si una coma tomara riendas de mi vida y de repente sentir el hablar de tu familia, o a lo mejor el llorar de tu amor, suplicando que vuelvas en si. Volviendo en si, es bello, es vivir esa milésima de segundo desde esas sabanas blancas, ver a todos los que te quieren, depronto a otros que no te quieren tanto, pero la importancia recae en el hecho de ver. Es como una fotografía que en realidad tomó menos de un segundo para aquel que esta en ella pero una eternidad para el artista, yo soy el artista. Es en ese momento que vives, vives lleno, plenamente, sin enredos ni estupideces. Y el momento pasa… todo negro otra vez. En la oscuridad de esta noche no sabes si eres o estas o depronto no eres, nose. En todo caso he ahí donde vivía ese caballero, un personaje oscuro, diría yo, tranquilo. Este personaje me acuerda a mi padre, quizás mi madre, quizás ninguno. Él vino hacia mí como un tren que viaja a la velocidad de la luz, casi como una cachetada de tu madre o depronto de tu padre. Él me hablo del futuro y de las similitudes entre la vida y la muerte, en cómo la muerte es incertidumbre para todos aquellos que no saben vivir. Cómo la vida es incertidumbre para aquellos que les falta vivir. Este caballero sin caballo, tenia una espada, depronto un símbolo de poder o de aventura, quizás no. Díjose que la espada era para combatir al caballo, porque caballero con caballo es como caballero sin espada. En fin no dijo mucho, cual caballero. Volví a vivir por otro instante, otra vez la misma escena, pero esta vez yo también estaba ahí, mirándome… con una duda eterna, como aquel que mira a su primogénito nacer. Estaba ahí mirándome en coma. Por un instante parecía que abría los ojos, parecía vivir. Había hecho muchas cosas aquel; salido adelante, mejorado su sentir, superado sus errores. Sin embargo en coma estaba, todavía… como si el tiro del revolver del tiempo se hubiera puesto en la misión de distorsionar el mañana. Oscuridad de nuevo. Esta ves escuche música, rodeado de enanitos verdes y calamares sentí fuerzas, como cuando un niño aprende a caminar, pero si tan solo supiéramos que gatear es mejor. Vi en aquella inmensidad negra mis dudas y preguntas, ninguna de ellas vistas con el mínimo deseo de morir, todo lo contrario. Todas juntas me mantienen en el coma, congelado en el espacio interior de mi ser. Profundamente inerte, pero sin ninguna herida, herido pero de vida y con ganas de seguir. ¿Que hacer?, si tan solo recordara el porque aprendí a caminar, ¿Qué instinto llenó mis piernas de valor? Al verme preocupado, el caballero enseguida atendió, le pregunté:

¿Es usted capaz de responder las preguntas?, él dijo:

Solo un idiota como yo respondería a preguntas sin respuestas, le pregunté:

¿Entonces que preguntas tienen respuestas?, él dijo:

Si las respuestas pudiesen ser respondidas, como cuando preguntas por ellas, entonces viviras en este coma toda tu vida.

Se fue, y seguí dudando…

Rocko

Posted: October 15th, 2007
Categories: Pensamientos
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La cara favorita de mi cubo

Psicodelicamente sentado sobre la telaraña de la esquina de mi cubo, me puse a pensar. Pensé tanto que mis sesos se calentaron al punto de hervir mis ideas y hasta mis sentimientos se vieron afectados. Pensaba en el mundo y en la esquina la cual pertenecía a esa bola en forma de huevo que afectaba mi cubo. La verdad, cual figura sin forma, se apodero de mí ser y quiso decirme algo pero la necedad de mis acciones y mi forma de ser, creo que, bofeteando a esta de mi cubo la sacó. Así que solo quedo yo. Era como un diluvio de mentiras que se me derramaban en mis brazos como si fueran aire, entraban en mi cuerpo y salían por mi boca como si su producción infinita viviera por mí.

Fue entonces cuando mire al otro lado de mi cubo y vi a un ser, digo ser porque no era como mi ser, es tan oscuro este cubo que al otro lado no se ve… pero sabia que algo estaba allí. Grite tan duro que la verdad me voltio a mirar y entonces aquel ser, empezó su eterno viaje hacia mi esquina, parecía volar pero la verdad hacia que este ni se moviera. Todo aquello era una ilusión de mis ideas, un cuento que generó un video el cual es difícil de ejecutar. De todo esto aprendí a amar, ¿cómo?… porque el amor es ciego y si amas sabes que en tu esquina estas a salvo, y que en la otra siempre hay alguien que siente igual que tu. De repente aquel elefante púrpura llamado amar entre su ceguera llego a mi esquina y no tuve mas remedio que subir por medio de sus marfiles y sentarme entre oreja y oreja… así fue como empezó todo, todo empezó re loco sin sentido alguno, despacio pero con mucho peso por delante, y no digo por obesidad sino por naturaleza animal. Mareado casi vomitando por la encandelillada del color del elefante me tome un trago amargo de alegría. Amargo porque todas las mentiras seguían atravesando mi paladar y al sonreír del trago sentía un quemonaso de hipocresía que me llegaba al pecho.

Un momento… claro que el elefante no era tan elefante, era de esos elefantes que tienen alas y que después de cargar a alguien en el cuello se convierten en cóndor, y que en la transformación el púrpura se vuelve naranja, en ese instante el mareo, vomité conciencia.

La conciencia salio como un puño de pared de ladrillo seco, te duele pero a la ves te duerme. La conciencia decía que quedarme en la esquina era mejor y más seguro contra la decepción. La decepción un ogro que supuestamente comía cóndor naranja para que combinara con su cuerpo verde, dicen que la decepción hasta devora al elefante. Entonces entre el girar del cubo en mi cabeza me entro confusión, confusión es cuando todo esta quieto pero tu seguís girando. O cuando ves a un ogro verde hacerte pistola saboreándose la boca. ¿Qué hacer?, fácil… tratar de girar el cubo para que todo gire a la ves, revés de lo que debería ser, así la confundida seria la confusión y hasta el ogro perdería el apetito.

Ya cuando todo giraba vi tu cara en la otra cara del cubo… dos segundos bastaron para olvidar mi esquina y cambiarla por tu cara, en el primer Segundo mire tu ojo azul derecho, ahí, se desapareció el ogro, el condor y mis mentiras, en el Segundo Segundo, el elefante se hizo mi Corazón y se quedo en mi mano, y con él, mi esquina ya quedo más lejos de tu cara, al final de ese Segundo senti tus labios rosar los mios y entonces desperté… la verdad se podero de todo, absolutamente todo. Abrí mis ojos y eras tú en mi cama en la mañana y yo viviendo en tu cubo.

Rocko

Posted: September 18th, 2007
Categories: Cuentos, Pensamientos
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Agua

Como todas las historias y cuentos empiezan, así mismo esta tendrá un comienzo pero esta historia no tendrá fin… no porque el comienzo fue igual que las demás historias sino porque en esta historia el engaño del final es solo el comienzo de la historia pero con diferente engaño.

Ya que estas interesado en lo que lees quiero aprovechar solo el momento para pedirte un par segundos de tu mente. Piensa en ti; en el recuerdo más remoto que tienes guardado. No pienses en el recuerdo de alguna foto, que te crea el recuerdo de algo sin recordar, piensa en aquel momento… el momento que solo tu, nadie más sabe, jamás lo has compartido con nadie. Probablemente hasta hoy lo empezaras a compartir contigo. Pensaste? Bueno, ahora si podemos comenzar… ten muy presente aquel recuerdo pues quizá este sea la una cosa que te salve del final de este cuento.

Esta es la historia de una mujer llamada Agua. Agua, un ser hermoso y cristalino vivía del mundo y del mundo de todo un poco ella conocía. Era un día caluroso y húmedo, nadie en los portales de sus casas. Era un día típico en el pueblo, único pueblo de una isla, el pueblo se llama Memorias, la isla no recuerdo. En los días de sol como aquel, los veinte habitantes del pueblo corrían para la única playa de la isla a refrescarse y disfrutar del agua. Sal tenían esas aguas marinas que acariciaban la arena de las playas de Memorias, sin embargo la gente disfrutaba del agua salada y del refrescante sentimiento del roce del mar. Memorias era un pueblo pequeño, igual era la isla, la persona mas joven era una mujer, era Agua. El pueblo consistía de veinte casas, cada casa con una persona, incluyendo la casa de Agua. Cada persona conocía muy bien a la otra ya que parecía una eternidad que se conocían y nadie sabe con certeza desde que día se conocían, solo la isla y Memorias podría revelarles por el tiempo. Cada persona en cada casa tenía una puerta y una ventana, por la puerta se salía y por la ventana se miraba para salir. Agua era la única sin ventana. Aquel día de calor, Agua había ido a la playa pero no era por su propia voluntad, era gracias a su mejor amigo, un hombre llamado Carlos. Ese día Carlos se había despertado con las piernas y brazos pegados del calor y respirando un aire denso, y enseguida pensó en Agua. El primer pensamiento del día fue llevar consigo Agua al mar y disfrutar de su refrescante presencia. Así lo hizo, después de su buen desayuno salio disparado hacia la casa de Agua. Carlos es un personaje muy importante en esta historia, Carlos es la única persona del pueblo que conoce a Agua. Carlos ha disfrutado de la fresca presencia de ella y de su penetrante silencio. Nadie en Memorias ha oído hablar de nuestra Agua ni de su casa sin ventanas. Siguiendo con aquel día, Carlos recogiendo a Agua se fue para la playa, allí jugo con ella, le hablo de sus problemas y de sus alegrías y disfrutaron juntos como suelen hacerlo. Por la noche Agua fue escoltada de vuelta a la casa y Carlos de un beso despidiéndose a su casa se fue a descansar de la larga aventura.

Por la noche esta isla de nosotros es algo diferente, es algo así como si todo alrededor fuera isla, la isla fuera mar. No entendiste verdad?… no te preocupes, ya verás. Cuando el sol cae la gente de Memorias duerme, descansan sus cuerpos pero sus Memorias salen a vivir. Sí, salen a vivir, con las estrellas y la luna Memorias es bella, llena de música, de canciones, de sentimientos, de paz. Memorias ya no son veinte casas con puertas y ventanas, son muchas y muchas casas, quizás tantas que no las puedo enumerar. Aquella noche era noche de fiesta, pues había llegado al pueblo la hija de don Miguel. Miguel era un viejo gordo, buena vida, personaje de Memorias gracias a sus riquezas físicas y sus propiedades, pero más que todo por su hermosa hija. Ella era una mujer perfecta, con piel del color de la mas pura miel, su piel hacia contraste con sus ojos, ojos verde mar, color del agua de Memorias. El cabello casi rubio ondulado se descolgaba por un esbelto cuerpo de Eva, invocando pecado en los ojos masculinos de Memorias. Ella, era motivo de fiesta. Porque? Te preguntaras… no por su belleza física, sino por los recuerdos que con ella se traían. Don Miguel dio un gran discurso al pueblo, la mitad del pueblo no puso atención, cuando terminó, su hija dijo unas palabras:

Mi pueblo de Memorias, esta noche celebraos mi regreso, después de mi largo y extenúo viaje no me quedan palabras para agradecer, solo recuerdos por recordar, Memorias por revivir.

Con esas palabras, hizo que todo Memorias llorara de la alegría, que bebieran hasta el amanecer, que el tiempo dejara de existir.

Saliendo el sol al otro día Carlos se despertó al sonido de las olas del Mar. Con un ojo medio abierto salio por la puerta de su casa y tomo aire fresco. En su cabeza preguntándose que tal noche abría pasado Agua. En aquella isla extraña la cual esta en tu imaginación en este momento, pasan cosas raras, cosas difíciles de comprender. El tiempo en Memorias no pasa en segundos, el tiempo en Memorias no pasa. Ya te dije, tranquilo… acuérdate del comienzo de la historia. Carlos desayunó de nuevo y fue en busca de Agua, adicto por su presencia toco en la puerta. La primera vez nadie le contesto, esperó…, toco de nuevo y nadie le contestó, por fín Agua abrió la puerta, Carlos dijo: Agua te ves como si hubieses estado en fiesta toda la noche! Ella no respondió. Carlos entro a la casa y la casa era casi tres veces mas pequeña de lo que parecía, con solo una cama y una silla, allí vivía Agua. Carlos salio con Agua de la casa y se fueron a su lugar favorito, al mar. Agua nunca hablo, jamás dijo una sola palabra de camino al mar, Carlos no paro de hablar, casi parecía como si nadie estuviera con él. La gente del pueblo veía a Carlos levantarse todos los días y salir para la playa, solo. La señora María, habitante de Memorias desde el principio del principio, se preocupaba por Carlos, siempre decía que a ese muchacho algún día el Agua lo iba a matar. María estaba en sus cincuentas, una señora muy querida y quizá la única persona la cual Carlos le había dirigido la palabra en el pasado. Ese día como todos los demás Carlos se le vio volver y entrar a su casa, al caer la noche.

La hija de don Miguel, se llamaba Juana, todos le decían Juanita de cariño. Juanita ya en sus veintes, también prisionera de sus sentimientos, moría de amor por un hombre, hombre al cual buscaba eternamente en sus viajes… el hombre que la hacia vivir. Juana aquella noche llegaba como todas las noches de su viaje. La gente de Memorias sabia que la siguiente noche seria la misma historia sin embargo todas las noches las palabras eran con el mismo sentimiento y la fiesta era igual cargada de emoción. Juana después de sus palabras, hablaba con los habitantes de Memorias y les contaba lo que había escuchado en el viaje, a cada uno le contaba lo que le correspondía y así todas las noches. Al día siguiente Carlos despertó… y tu sabes lo que hizo, y a donde fue y con quien. Esta historia no tiene fin pero sus personajes si. Agua eres tú, siempre viviendo en tu pequeña casa sin ventanas para mirar afuera y esperando a que la vida te venga a buscar. Carlos es tu vida, el diario vivir, o de pronto Carlos es el motivo de tu vida, el cual te saca de aquella casa y te lleva al mar, puede que Carlos sea el sueño de tu vida o el amor de Juana….eso solo lo sabes tu. María es aquel recuerdo que te dije que pensaras, si María, no Agua, la única persona que Carlos a hablado aparte de tí. María es producto de Carlos, y está en tí. Don Miguel es la persona en “Carlos” que quisieras que no fuera el padre de Juanita, Juanita son tus Memorias, ella es la que mantiene vivo a Carlos, sin ella Carlos jamás buscaría a Agua porque tú, Agua, eres lo que mantiene a Juana llegando a Memorias todas las noches y manteniendo viva la fiesta. Memorias es el pueblo de tu vida donde te levantas y sabes que la noche va a llegar. Acuérdate de María así pareciera que no la conoces sino por medio de Carlos, pues ella vive en tí… piensa en tu más remoto recuerdo otra vez…. Piensa que ese es tu valioso tesoro y que nadie te lo puede quitar, no lo compartas, acuérdate que solo viven veinte en Memorias y que tus memorias viven allí, y cuando vuelvas a la playa… háblale a Carlos, dile que lo amas y que ojala algún día tú, él y María puedan soñar juntos para que esa noche Juana y la gente no dejen de disfrutar.

Rocko

Posted: July 2nd, 2007
Categories: Cuentos, Pensamientos
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